[Óleo del Combate Naval de Iquique, del artista chileno Enrique Lynch del Solar]
El 21 de mayo los buques bloqueadores hacian su servicio como de ordinario: uno en la rada, el otro a la entrada de la bahia. El transporte Lamar estaba cerca del primero. Ese dia tocaba la ronda a la Covadonga, y la Esmeralda permanecia en el fondeadero. Era oficial de servicio en aquélla, el guardia marina don Miguel S. Sanz, en ésta don Arturo Wilson. La mañana se presentaba cubierta con el manto húmedo que envuelve en las noches la bahia de Iquique. Cuando los primeros rayos del sol desgarraban la espesa neblina, el vigia de las cofas de la Covadonga gritó: ¡Humos al norte! El oficial de guardia fué a despertar a Orella, quien le ordenó que comunicase la noticia a Condell que también dormía. El valeroso Comandante se vistió rápidamente y subió a i puente, y observando el horizonte con anteojos, vió que, allá a lo lejos, hendían las aguas dos buques, que aseguraban ser el Huáscar y la Independencia, varios marineros que habían servido en ellos. Condell, con la fisonomia alegre y sonriente que le era habitual se acercó a la Esmeralda, para darle cuenta de lo que sucedia. El jefe de la bahia era Prat.